domingo, 21 de noviembre de 2010

Sobre las necesidades

Después de meses de trabajo y un stress que me envolvía por todo el cuerpo, hoy regreso de un corto viaje que me ha hecho reflexionar sobre las necesidades, lo que necesito para vivir, lo que necesito para sentirme realizada y lo que necesito para ser feliz.
Este viaje surgió sin ninguna planificación previa, en realidad tenía que realizar este viaje hace mucho tiempo, pero lo venía retrasando por el trabajo,semana tras semana, mes tras mes, hasta que hace unos días me enteré de un encuentro de cineastas que se realizaba en La Paz. Entonces me armé de valor, pedí dos días libres a mi nuevo jefe, hice la maleta y me fui rumbo a las tierras altas. Esta era mi oportunidad, tenia dos días libres de trabajo y además un feriado y todo coincidia perfectamente con el encuentro de cineastas. Debia hacer la tarea que estaba pendiente desde hace meses.
Aquella tarea era la realización de entrevistas a directores de cine para mi invesitigación sobre políticas cinematográficas. Sin embargo, lo mejor que me dio este viaje y esta ausencia de mi cotidianidad, fue descubrir que a veces necesito estar sola, que desconectarme del mundo sin computadora, internet y celular es algo que me hace mucha falta. Aunque parezca extraño, a veces necesito estar en completa soledad, pero esta soledad no es aquella vacía que me entristese, al contrario esta es una soledad que me llena y me hace reflexionar sobre mi misma, lo que estoy haciendo en mi vida, por qué lo hago y lo que realmente deseo hacer o vivir.
Este viaje también me hizo descubir cuanta falta me hacen las montañas y el aire fresco, cuanta falta me hace caminar por las calles sin prisa y sin rumbo. Cuanto bien me hace ver esa sonrisa pícara que encuentro a veces aqui, a veces allá.

miércoles, 28 de julio de 2010

El cine como derecho cultural

Los derechos culturales son derechos relacionados con el arte y la cultura, entendidos en una amplia dimensión. Son derechos promovidos para garantizar que las personas y las comunidades tengan acceso a la cultura y puedan participar en aquella que sea de su elección. Son fundamentalmente derechos humanos para asegurar el disfrute de la cultura y de sus componentes en condiciones de igualdad, dignidad humana y no discriminación. Son derechos relativos a cuestiones como la lengua; la producción cultural y artística; la participación en la cultura; el patrimonio cultural; los derechos de autor; las minorías y el acceso a la cultura, entre otros.

De esta manera los centros culturales como el Centro Cultural YANERAMAI, contribuye al desarrollo de los derechos culturales a través del diseño de proyectos como la Red de Microcines, que contribuyen a los procesos de desarrollo desde el sector cultural y facilitan la transferencia de conocimiento e información en el campo de la cultura

Actualmente estamos en un momento histórico-político, en el que los objetivos de los movimientos sociales se han ampliado mucho. Al principio las luchas sociales trataban de conseguir derechos políticos, como el voto universal, la democracia, los derechos consagrados por la Revolución Francesa. Un siglo después, el problema era reconocer derechos sociales, básicamente a los trabajadores y, específicamente, a los obreros, es decir los beneficios sociales de los trabajadores, las 8 horas de trabajo. De ahí las luchas sindicales, las huelgas, las leyes sociales, los convenios colectivos. Actualmente, el tema fundamental es la defensa de los derechos culturales. Es el principal punto de la agenda en un mundo de consumo de masas, de comunicación de masas, donde el poder social no se limita más al poder político sino que se ha extendido al poder económico y ahora al poder cultural con los "mass media". El asunto de los derechos culturales es central. Y ahora los medios masivos de comunicación como la televisión, la radio, el periódico, el Internet y en nuestro caso el cine, son instrumentos importantísimo para el desarrollo de nuestros derechos culturales.

Entre las temáticas que se plantean sobre los derechos culturales se puede mencionar el papel de la cultura en las estrategias de desarrollo, el disfrute de la participación cultural, la preservación de la cultura, el respeto por la diversidad cultural, etc. la libertad de los creadores para plasmar en sus obras de acuerdo a su pensamiento y su visión del mundo, la posibilidad de tomar parte en la vida cultural, la necesidad de reducir las desigualdades en el disfrute de los derechos y libertades culturales, el mantener las raíces culturales y el desarrollo de la cultura para el beneficio de todos.

El 8 de mayo de 2007 en Ginebra-Zuiza, el Observatorio de la Diversidad y los Derechos Culturales juntamente con la UNESCO realizó la “Declaración de Fribourg sobre Derechos Culturales”. En dicha declaración se hacen referencias a definiciones de lo que es cultura, identidad cultural, comunidad cultural, etc. Por otro lado, en esta declaración se hace referencia a que toda persona individual o colectivamente tienen derecho a:

• Elegir y a que se respete su identidad cultural, en la diversidad de sus modos de expresión.
• A conocer y a que se respete su propia cultura, como también las culturas que, en su diversidad, constituyen el patrimonio común de la humanidad.
• A acceder, en particular a través del ejercicio de los derechos a la educación y a la información, a los patrimonios culturales que constituyen expresiones de las diferentes culturas, así como recursos para las generaciones presentes y futuras.
• A acceder y participar libremente, sin consideración de fronteras, en la vida cultural a través de las actividades que libremente elija. Es decir:
- La libertad de ejercer, las propias prácticas culturales, y de seguir un modo de vida asociado a la valorización de sus recursos culturales, en particular en lo que atañe a la utilización, la producción y la difusión de bienes y servicios;
- La libertad de desarrollar y compartir conocimientos, expresiones culturales, emprender investigaciones y participar en las diferentes formas de creación y sus beneficios;
- El derecho a la protección de los intereses morales y materiales relacionados con las obras que sean fruto de su actividad cultural.
• Derecho a recibir una información libre y pluralista, que contribuya al desarrollo pleno libre y completo de su identidad cultural en el respeto de los derechos del otro y de la diversidad cultural;
• Derecho a participar, por medios democráticos: En el desarrollo cultural de las comunidades a las que pertenece:
- En la elaboración y evaluación de las decisiones que la que afectan el ejercicio de sus derechos culturales;
- En el desarrollo y la cooperación cultural en sus diferentes niveles.

Actualmente, en la presente era de la globalización, se vienen llevando a cabo procesos de integración regional en diferentes partes del mundo, sin embargo esta apertura de fronteras ha desatado un debate en el cual se plantean dos posturas; una que se manifiesta a favor del proceso de globalización y otra a favor del respeto a las culturas nacionales, los derechos culturales y la defensa de las identidades culturales. Esta tensión está presente en muchos países y Bolivia no es una excepción, puesto que entra también en este debate entre la defensa de las identidades nacionales o la apertura de nuestras fronteras a favor del proceso de globalización.
Las identidades nacionales son entendidas como construcciones imaginarias que se crean y se refuerzan gracias a un sistema de aparatos culturales, entre estos aparatos culturales, el cine es uno de los que proporciona mayores modelos de identificación/proyección de una representación de nación. En este sentido, las representaciones de la realidad y de la cultura de cada nación, que se construyen a través del cine son un importantísimo aporte a la difusión de las identidades culturales y el ejercicio de nuestros derechos culturales a través de la difusión de nuestro arte y nuestra cultura.

domingo, 25 de abril de 2010

Ser mujer y ser viuda en India “Aqua”


Una vez más el cine me ha regalado una maravillosa enseñanza. Gracias a mi amiga Dany, quien siempre me facilita la delictiva acción de piratear películas, yo, que tan poco conozco de la cultura hindú, hoy pude empaparme un poco de ella. Aqua (2005) es una película escrita y dirigida por la cineasta hindú Deepa Mehta y es la parte de una trilogía precedida por las películas Fuego (1996) y Tierra (1998).

La trama relata la historia de Chuyia, una niña de 8 años, que siguiendo la tradición indú se ha casado con un hombre mayor, sin embargo Chuyia ha quedado viuda a los 8 años. Según la tradición hindú, cuando un hombre procedente de una familia hindú ortodoxa muere, su joven viuda es obligada a pasar el resto de su vida en una institución para viudas llamado “ashram” de viudedad. Estas niñas viudas son recluidas de por vida, con el fin de purgar los pecados de su vida anterior, que supuestamente fueron la causa de la muerte de su marido. ... Ver más

La viuda hindú, no puede volver a casarse, ni experimentar ningún placer por el resto de su vida. La viuda hindú se convierte en un símbolo de la mala suerte, son rechazadas por sus propias familias y rechazadas por la familia de sus esposos. Para sobrevivir, las viudas se ven obligadas a mendigar y prostituirse, incluso se muestra en la película que para los hombres las palabras “viuda” y “prostituta” son usados como sinónimos.

Según el censo del 2001, en la India existen 34 millones de viudas, que viven en la precariedad, pobreza, y son víctimas de violencia sexual y discriminación. La sociedad Hindú, discrimina a las viudas por representar la mala suerte, el mal Karma, por provocar la muerte de su esposo, y para pagar los pecados de su vida pasada, son obligadas a recluirse como monjes, privadas del matrimonio, la familia, privadas hasta de los dulces y las frituras, privadas de todo aquello que les pueda proveer placer. Sin embargo esa doble moral de la sociedad, las obliga también a prostituirse para poder sobrevivir, puesto que no tienen ningún sustento económico, sus familias se deslinda de ellas y las llevan a las llamadas “casas de viudas”, esto con un doble propósito; que la viuda pague por su mal karma, y por otro lado, que en la casa haya una boca menos que alimentar y una cama vacía que queda disponible para otro miembro de la familia.

Aqua nos muestra cómo la ignorancia nos envuelve y cómo siendo mujeres también nos convertimos en cómplices de nuestro verdugo. El ver esta película me provoca tantas preguntas; ¿Por qué el hombre que es un ser humano “pecador” con defectos y virtudes, pretende casarse con una “diosa”, una “virgen”, un ser “puro”, casi una divinidad? ¿Si la mujeres somos igualmente seres humanos con defectos y virtudes, por qué debemos vivir en la “pureza”, convertirnos en “santas” privarnos de disfrutar los placeres de la vida?¿Por qué nos invade el prejuicio y condenamos a la mujer que ya sea por placer, inocencia, por engaño o por violación, ya no tiene un himen como prueba fiel de su castidad? ¿Por qué las religiones se han pasado siglos y siglos creando ritos, tradiciones, prejuicios, propagando la discriminación entre seres humanos, propagando la violación de nuestros derechos como mujeres? ¿Por qué no somos capaces de romper de una vez con esos roles que nos ha creado la sociedad machista y patriarcal? Son preguntas que no dejan de dar vueltas en mi mente esperando encontrar pronto una respuesta.

sábado, 6 de febrero de 2010

De Miss a Gobernadora


Al parecer esta decisión de la cúpula del MAS corresponde por un lado, a recurrir a ese insulto “diplómático” hacia las mujeres del oriente, como lo hicieron alguna vez los intelectuales del programa “El pentágono”, cuando presentaron a Verónica Larrieu como analista política y representante de las mujeres intelectuales del oriente, como si las capacidades de las mujeres de esta parte del país se redujeran a ser bellas, saber caminar y posar para la foto. Por otro lado, esta decisión es también un calculo político que pretende conseguir el voto ciudadano a través de cualquier medio, claro como si vender una candidatura fuera igual que vender cervezas o cuba libre no?

Sin embargo esa mentalidad machista y reduccionista, que deja de lado las luchas históricos del Proceso de Cambio y se arriesga a utilizar las herramientas de las antiguas formas de hacer política, al parecer no ha tomado en cuenta que los ciudadanos benianos no son adolescente que esperan la elección de la reina de su comparsa, sino personas pensantes y que desean para su departamento el gobernante mas calificado, que entienda su problemáica, que conozca sus necesidades, que sepa plantear proyecto de desarrollo y por supuesto que tenga liderazgo político.

No tengo ningún problema personal contra la Srta. Jordan, lo que sé de ella es lo que veo en los medios, no la discrimino por ser mujer, ni por su nivel de formación, ni por ser joven, puesto que siempre he apoyado el liderazgo de las mujeres, sean jóvenes o mayores, ya sean formadas académicamente o a través de la lucha de los movimientos sociales, sin embargo, en lo que no estoy de acuerdo es en su falta de experiencia en el campo político, no creo que alguien pueda pretender pasar de ser una reina de belleza y estudiante universitaria, sin ninguna experiencia política, a ser la Gobernadora de todo un departamento y tampoco dudo de las buenas intensiones de Jéssica, puesto que de seguro tiene las mejores intensiones, pero ella misma tiene que medir sus capacidades y supongo que es una chica muy capáz, pero lamentablemente sus capacidades estarán limitadas a lo que su experiencia y sus conocimientos le han brindado.


Esta decisión del MAS me indigna, como antes me indignó ver a la modelo Larrieu al lado de García Linera comentando el acontecer político del país, me indigna de la misma manera como me ha indignado ver a Chichi Perez y los neonazis de la unión juvenil, sumarse hipócritamente a este proceso. Será que lo que buscan los asesores del MAS es tener una gobernadora títere, como en el caso de la derecha lo fue Sabina Cuellar? O es que se quiere usar a Jessica para “blanquear” a la dirigencia masista, como también lo hizo la derecha al prentender “indigenizarse” al lado de Sabina?. Al parecer lo importante es sumar votos sin importar como.

jueves, 2 de julio de 2009

La representación del Ser Nacional en el cine boliviano

En este artículo queremos analizar cómo se representa al ser nacional o al “boliviano” y qué aspectos de la identidad nacional son recogidos en el cine nacional. Se analizaron tres periodos del cine boliviano; el cine indigenista, el boom del cine boliviano y el cine boliviano actual, a través del análisis de tres películas correspondientes una a cada periodo: La Nación Clandestina (1989) de Jorge Sanjinés, Cuestión de Fe (1995) de Marcos Loayza, y ¿Quién mató a la llamita blanca? (2006) de Rodrigo Bellot.
Descripción de las unidades de análisis
La nación clandestina
En 1989, Sanjinés presenta una de las obras más importantes de su carrera cinematográfica, La nación clandestina. Este film es una reflexión sobre el sentido del “ser boliviano”, el argumento de esta obra, trata sobre el desarraigo y la vuelta a los orígenes. La temática de La Nación Clandestina plantea la idea de la identidad como un elemento fundamental de la vida del hombre, una reflexión sobre la necesidad de reafirmación de la identidad cultural y sobre el sentido de la bolivianidad. La afirmación de la bolivianidad en el personaje principal se da a través de la negación de su origen indígena, sin embargo, esta integración como boliviano es sólo parcial pues el hecho de ser indio le imposibilita el ser aceptado como igual. En este sentido, la película plantea también el surgimiento de una nueva estructura social, donde además del par contradictorio indígena y mestizo, surge un nuevo estrato, el indígena amestizado o la transculturación del indígena. El indígena amestizado es doblemente discriminado, pues es rechazado por su comunidad de origen y es marginado por la comunidad mestiza que nunca lo aceptará como su igual. Cuando el protagonista toma conciencia de la necesidad de reafirmar su identidad retorna a su origen, a su comunidad, para reencontrarse consigo mismo. Este retorno se da a través de un sacrificio: bailar hasta morir por su comunidad en el rito del Jacha Tata Danzante. Leonardo García Pabón dice sobre este film;

“El fondo del discurso de Sanjinés, más allá de la denuncia del racismo en Bolivia, es un llamado a reflexionar sobre qué es ser boliviano, o mejor, quién es boliviano. Pregunta siempre molestosa y perturbadora en el contexto de una sociedad donde el desprecio al indígena es el fundamento permanente de todo intento de las clases dominantes por forjar una nación “civilizada”. Esta preocupación por qué o quién es boliviano, en el marco de los conflictos raciales y culturales de la sociedad boliviana, es el fondo de su film, La nación clandestina.(1989)” (García, 1995: 27)

La estructura narrativa de La Nación Clandestina surge de la búsqueda de un lenguaje que se corresponda con la cosmovisión andina. Es por ello que se plantea una estructura no lineal sino circular, puesto que para los aymaras la concepción del tiempo es circular, cíclica. Como afirma Sanjinés, “las cosas no tienen un comienzo, un desarrollo y un final, las cosas vuelven a encontrarse con ellas mismas, por eso la muerte puede ser el comienzo y no el final, el futuro puede estar no adelante sino atrás”[1]. La estructura circular se muestra en las continuas rupturas temporales a través de los ‘flash-back’ que tiene el protagonista. Esta técnica del lenguaje cinematográfico de Sanjinés, “el plano secuencia integral”, produce una conexión entre dos tiempos o circunstancias, es decir, realiza una conexión que integra en un mismo plano dos situaciones del mismo personajes. Por otro lado, la función del espacio en la nación clandestina cumple una función documental al subrayar la realidad (Espinal, 1976, p. 20). La representación del espacio y la estética en el film tienen un enfoque neorrealista y documental.

Cuestión de Fe

Marcos Loayza es uno de los directores surgidos en lo que se llamó el boom del Cine Boliviano de 1995 cuando por primera vez se estrenaron 5 filmes nacionales en un mismo año. En este periodo Loayza presenta su primer largometraje Cuestión de Fe. La temática del film se plantea en dos bloques; por un lado, se hace un homenaje a la cultura popular boliviana que se manifiesta a través del festejo de diversas creencias y se muestra un respeto por las creencias de los personajes, ya sean estas el catolicismo popular –mezcla de ritos católicos y ritos andinos prehispánicos- o las creencias en el azar. En este sentido, en el film están presentes dos tipos de códigos de honor, por un lado el personaje Domingo que se regula por el código de la fe religiosa, y por otro lado, Joaquín, que se regula por el código de la fe en el juego, el azar y el valor de la palabra (Loayza, 1995: 15). Estos dos personajes forman un par contrapuesto que se enfrenta totalmente, a ellos se suma un tercer personaje, Pepelucho, que viene a cumplir una función de colchón que evita el enfrentamiento entre los anteriores personajes. Sin embargo, Pepelucho es un personaje que sigue otra creencia, si bien acepta el catolicismo, su concepción del mundo está más ligada a la cosmovisión aymará, y en él se cumple el mito del eterno retorno al origen. Es así que en mitad de la película Pepelucho abandona el trío y decide dejar su vida de inmigrante en la ciudad y retornar al campo.

El segundo bloque temático trata sobre la valoración por el ser humano en su complejidad y en esta reflexión se resalta el valor de amistad. Es así que en el film se hacen dos viajes, un viaje espacial en el que trasladan una virgen desde La Paz a Los Yungas y en el que se desarrolla toda la acción del film; y un viaje al interior de los personajes, que los hace reflexionar sobre el valor de la amistad, a pesar de todo los daños que esta les haya producido.

En cuanto a la estética del film, se produce otro rompimiento con el cine indigenista. Mientras que el cine de Sanjinés presenta en sus imágenes un realismo documental, el cine de Loayza presenta una realidad y una cultura nacional más festiva. A diferencia del realismo del cine indigenista, Loayza presenta una estética barroca mestiza que poco a poco se va despojando a lo largo del film hasta quedar en la última escena con sólo dos personajes y el camino, en un final abierto[2]. Cabe recalcar la importancia del cambio total en los escenarios en el inicio y fin de la película, este cambio total desde el decorado barroco del inicio, hasta el escenario vacío del final, representa también la transformación que se da en los personajes, que en el desarrollo del film, se van desnudando metafóricamente y quedan expuestos con sus fortalezas y debilidades.

¿Quién mató a la llamita blanca?

En el 2006 Rodrigo Bellott, presenta su segundo largometraje ¿Quién mató a la llamita blanca?, un film ubicado en un nuevo periodo del cine boliviano y que es producto de una nueva generación de cineastas que surgen en la primera década de este siglo. En la temática del film se narran hechos que son extraídos de la historia reciente del país. A decir del director Rodrigo Bellot, el marco histórico y de contexto del film se fue extrayendo de noticias que estaban aconteciendo incluso en el mismo periodo en el que se rodaba la película[3]. Para enlazar todos estos temas, el film presenta a un personaje narrador, que encarna a múltiples personajes arquetipos de los sectores sociales existentes en Bolivia, y que expone la historia central del film, pero que además introduce toda las temáticas del contexto boliviano y manifiesta un punto de vista crítico e irónico que se plantea en medio del humor.

Uno de los aspectos más llamativos de ¿Quién mató a la llamita blanca? es su estética, según Bellot, ésta fue la única película que le ha permitido experimentar sin límites en una estética que él llama “barroco boliviano”, y que se basa en una interpretación de Bolivia como un país plurimulticultural, donde “todo es posible y donde la realidad supera la ficción”. Bellot afirma que este film le permitía hablar de una plurimultiestética y de seres multilineales. A decir de Bellot esta plurimultiestética en la llamita no es algo nuevo, sino que la ha retomado del barroco posmoderno o barroco contemporáneo que nace en los 90’s y que se ve influenciado por el MTV y el Internet. Todos estos factores como la plurimulticulturalidad boliviana y la influencia del barroco posmoderno producto de las nuevas tecnologías, hacen posible una película multilineal, en palabras de Bellot[4].

Conclusiones

En los tres periodos del cine boliviano que hemos analizado, no sólo hay una evolución en cuanto a los discursos cinematográficos, sino que también hay una evolución en cuanto a la representación que hacen del ser nacional, de los grupos sociales y culturas representadas. En el cine indigenista vemos a un ser nacional, al boliviano, como la representación de las clases reconocidas por el estado, sin embargo, para que el indígena sea reconocido como boliviano debe negar su origen indígena y amestizarse culturalmente. En este sentido las naciones indígenas son incompatibles con la nacionalidad o representación de lo boliviano. Por otro lado, en Cuestión de Fe se da un quiebre con la postura anterior, pues nos muestra un ser nacional cuyas preocupaciones no tienen que ver con la temática de la identidad nacional, sino con lo interior, con los sentimientos humanos, que son a la vez universales. Este ser nacional es un antihéroe, un marginado por la sociedad. En el caso de la llamita, la temática de lo nacional surge nuevamente pero el enfoque también cambia, los indígenas ya no son sólo los marginados y discriminados, sino que han revalorizado su identidad y ahora ellos también son los marginadores y discriminadores. En este film aparecen nuevamente el racismo y la intolerancia como temáticas recurrentes en la sociedad boliviana, que se han acrecentado debido a los conflictos políticos regionales.

El indígena boliviano, que en los tres filmes es representado por la parte andina y no por la amazónica o de las tierras bajas, específicamente en el film La nación, estaría caracterizado con un enfoque que mira hacia adentro, hacia ese pasado glorioso incaico, es un indígena que busca la reivindicación de su cultura y su identidad. En la llamita el indígena andino también busca la reivindicación de su cultura e identidad, sin embargo se lo representa como el indígena moderno, urbano y que se ha amestizado en la ciudad. En Cuestión de Fe, se representa también a un indígena amestizado en la ciudad, pero que busca el regreso a sus orígenes.

La representación del mestizo andino en La nación está caracterizada por la negación y el rechazo de lo indígena. En Cuestión de Fe el mestizo representa la cultura popular boliviana que viene a ser el sincretismo que se da entre los elementos heredados de la colonización española, como la religión católica y los elementos culturales prehispánicos, como los rituales andinos. En la llamita el mestizo está representado por un enfoque que mira hacia lo foráneo, hacia el exterior. Particularmente el mestizo oriental busca también una reivindicación de sus nexos, de su mestizaje con lo extranjero, con la raza blanca. Es así que se muestra a un mestizo oriental transculturado y que rechaza en él al elemento indígena.

Podemos concluir afirmando que en las tres películas analizadas no existe una identidad nacional boliviana, sino múltiples identidades regionales, locales y de clase, ancladas a los elementos primarios de la identidad cultural, donde predomina la segmentación de la sociedad según sus características raciales, étnicas y socioculturales. Por lo tanto, la identidad cultural nacional boliviana vendría a ser el conjunto de identidades regionales, locales, y de clase, que conforman la pluriculturalidad del estado boliviano. Por otro lado, las inmigraciones dentro del país han permitido que haya un intercambio cultural entre las diferentes culturas y esto ha generado nuevos grupos culturales y nuevos estratos sociales, como el indígena amestizado en el occidente del país y también el mestizo extranjerizado en el oriente boliviano. Estos nuevos grupos sociales son producto de los procesos de transculturación. En este intercambio cultural surge también el sincretismo religioso entre la religión católica y las creencias andinas prehispánicas, híbrido cultural en el cual los rituales andinos son adaptados al aparato cultural de las festividades religiosas católicas.

La representación de la identidad cultural nacional boliviana en los tres periodos de cine analizado, cine indigenista, boom del cine boliviano y el nuevo cine boliviano del los 2000, ha evolucionado en cuanto a la diversidad de las culturas nacionales que se representan en las películas a través de los personajes y los elementos del patrimonio cultural. En La nación los elementos de la identidad cultural como el idioma, la etnicidad y la religión presentes en los personajes y los elementos del patrimonio cultural, representan a las culturas andinas y en particular a la cultura aymará. En el caso de Cuestión de Fe, el escenario sigue siendo exclusivamente andino, sin embargo, a través de los elementos de la identidad cultural en los personajes, se ven representadas las culturas aymará, la cultura afro-boliviana, y la cultura mestiza occidental y oriental del país. En el caso de la llamita, se trata de representar todos los sectores sociales y culturas bolivianas posibles, es así que se pueden encontrar en el film una representación de la diversidad cultural boliviana, y esto se demuestra al ver la gran cantidad de personajes y la variedad de grupos socioculturales a los cuales representan. En este sentido, hay una intención clara de mostrar la diversidad boliviana, pocas veces representada en el cine nacional.

[1] Banegas, Cecilia (2007). Entrevista a Jorge Sanjinés. Sin publicar.
[2] Banegas, Cecilia. (2007). Entrevista a Marcos Loayza. Sin publicar.
[3] Banegas, Cecilia. (2007). Entrevista a Rodrigo Bellott. Sin publicar.
[4] Ibidem
El cine como constructor cultural de la realidad

En el estudio de las identidades culturales es importante analizar cómo se construyen esas representaciones o imaginarios de nuestra realidad, con los cuales nos identificamos y asumimos como propios. Partiendo de la idea de que las identidades nacionales son construcciones imaginarias que se crean y se refuerzan gracias a un sistema de aparatos culturales, afirmamos que el cine como producto cultural es uno de los medios de comunicación que proporciona mayores modelos de identificación y proyección de una representación de lo nacional, es decir que el cine es un constructor de representaciones de la realidad y por lo tanto es un constructor cultural de la realidad.

La identidad cultural es “una conciencia compartida por los miembros de una sociedad que se consideran en posesión de características o elementos que los hacen percibirse como distintos de otros grupos, dueños a su vez de fisionomías propias” (León citado en Ainsa, 1986: 30). Por otro lado, según García Canclini, “las identidades nacionales son construcciones históricas, basadas tanto en procesos sociales como en imaginarios colectivos” (García Canclini, 1999: 36). Es decir, son construcciones o imaginarios sobre el origen y futuro de una sociedad, pero estas construcciones pueden ir cambiando y modificándose de acuerdo a los procesos sociales que se den en una sociedad. En este sentido, tanto la identidad nacional, como el mismo sentido de nación, no son algo concreto y constante, sino una imagen construida y reinventada una y otra vez por la historia del territorio. Como lo señaló Benedit Anderson (1993) al definir a la nación como “una comunidad política imaginada”, puesto que sus miembros no conocerán jamás a la mayoría de sus compatriotas, sin embargo, en la mente de cada uno está la imagen de su comunión. Pero ¿cómo se construye esta imagen de nación?, según Anderson, la raíz de esa imagen de nación se dio desde la aparición de la imprenta como el primer medio de comunicación. Cuando se empezaron a imprimir libros en las diferentes lenguas vernáculas y se dejó de lado el uso exclusivo del latín, los nuevos lectores cobraron conciencia de los miles y millones de personas que compartían su campo lingüístico y que a la vez sólo esos miles o millones pertenecían a ese campo. Fueron estos lectores que se relacionaron a través de la imprenta quienes formaron en su “invisibilidad visible” la comunidad nacionalmente imaginada (Anderson, 1993: 73). En este sentido, si la invención de la imprenta hizo posible la comunidad imaginada de nación, actualmente estas experiencias se reproducen a través de otros medios de comunicación como el cine.

La construcción cultural de la realidad

Según del Río y Fuertes (2004), la reconstrucción de la realidad que realiza el sistema psíquico de los seres humanos es “ecológica natural”, cuando obtiene información gracias a los instintos y el contexto, y es “ecológica cultural”, cuando la información la percibe gracias a un conjunto de estructuras perceptivas aparecidas históricamente; son un conjunto de mecanismos sociales y artificiales de los cuales nos apropiamos e interiorizamos. Entre ese conjunto de estructuras perceptivas están los medios de comunicación, puesto que “son sistemas complejos de mediaciones que contribuyen a extender, rediseñar y reconstruir el sistema funcional; vienen funcionalmente a constituir un sistema perceptivo postizo al que encargamos que nos guíe. Lo que mire ese sistema existe, adonde ese sistema no mira, desaparece, deja simbólicamente (y funcionalmente a nuestros efectos) de existir” (del Río & Fuertes, 2004: 205). En este sentido nos apuntamos a la creencia de que “lo real se construye desde lo imaginario”, y pocas defensas tenemos ante ello pues como nos dice Wolf, la ficción se tiñe de realismo y todo tiene apariencia de realidad (Wolf, 1991). El cine como contenedor de ficciones - imaginarios – proporciona la trama y la estructura para que los repertorios informativos y científicos se integren para construir un marco retórico del mundo, una cosmovisión, puesto que “es la ficción la que conforma la realidad y genera un pasado y un futuro para dar forma en su seno al presente, para ver lo presente representacionalmente, como re-presentado, como algo que puede inscribirse en una narrativa de mundo y de vida” (Fuertes & Del Río, 2004: .183).

El discurso cinematográfico al estar presente en la esfera pública aporta a la tematización del espacio público, “el proceso de tematización contribuye a largo plazo a la construcción de la realidad social, entendida ésta como el mundo cotidiano del sentido común, memoria e identidades colectivas” (Trenzado, 1999: 3). Nos basamos en la teoría de la Agenda Setting (McCombs, 1972; Cohen, 1963), que aunque generada para el ámbito de la actualidad, de la noticia, creemos que puede ser aplicada para los contenidos de ficción pues no en vano estos son los transmisores del discurso cultural. La hipótesis general de esta perspectiva afirma que los medios de comunicación se centran en unos contenidos en detrimento de otros, demostrándose su efectividad a la hora de decirle a la gente sobre qué es importante pensar, más que en cómo o qué pensar sobre los temas. (del Río, 1996: 321) De esta forma, los contenidos de las ficciones, con la selección previa que se produce de los asuntos a tratar en la fase de guionización, influyen en la sociedad pues ponen de actualidad determinados temas a la vez que hacen desaparecer (por exclusión) otros, y este temario va teniendo efecto en la construcción que la sociedad pueda hacer de los elementos que existen en la realidad. El cine no sustituye a la realidad, sino que la representa, sin embargo, el discurso cinematográfico responde a unos determinados intereses y a una determinada visión del mundo, por lo tanto este discurso es portador de cultura, la muestra a través de códigos y prácticas significantes, reproduce y organiza un sistema de valores, y al organizarlo, introduce también una carga ideológica.

Bibliografía

Ainsa, Fernando. (1986). Identidad cultural de iberoamérica en su narrativa (1º edición ed.). Madrid: Editorial Gredos, S.A.
Anderson, Benedict. (1993). Comunidades imaginadas. Reflexiones sobre el origen y la difusión del nacionalismo (E. Suárez, Trans. 1º ed.). México: Fondo de Cultura Económica.
del Río, Pablo (1996). Psicología de los medios de comunicación: Hacia un diseño sociocultural en comunicación audiovisual. Madrid: Síntesis
del Río, Pablo & Fuertes, Marta. (2004). ¡Cámara!, ¡acción! Un análisis de la confrontación de la tipología industrial y la tipología dramática en el proceso de construcción de la realidad por el cine. Cultura y educación 16 (1-2), 203-222.
Fuertes, Marta & Del Río, Pablo (2004). El viento se llevó lo qué...Un análisis de la creación cultural y la construcicón narrativa en el cine. Cultura y Educación, 16 (1-2), 181-201.
García Canclini, Nestor. (1999). Políticas culturales: de las identidades nacionales al espacio latinoamericano. En Las industrias culturales en la integración latinoamericana (pp. 35-63). Buenos Aires: Editorial Universitaria de Buenos Aires.
McCombs, M. E., & Shaw, D. (1972). The agenda-setting function of mass media Public Opinion Quarterly, 36, 176-187.
Trenzado, Manuel (1999). Cultura de masas y cambio político: El cine español de la transición. (1º Edición ed.). Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas y Siglo XIX de España Editores, S.A.
Wolf, Mauro. (1991(1985)). La investigación de la comunicación de masas. Críticas y perspectivas (2ª ed.). Barcelona: Paidós.